¿Cuándo el bajo deseo es un motivo de consulta?
Las fluctuaciones del deseo son esperables: estrés, trabajo, hijos, rutina. Hablamos de un trastorno del deseo cuando la disminución es persistente y genera malestar personal o en la pareja. También es frecuente consultar por diferencias de deseo entre los miembros de una pareja.
Factores que influyen en el deseo
- Hormonales: menopausia, posparto y lactancia, niveles de testosterona, algunos anticonceptivos.
- Medicamentos: especialmente algunos antidepresivos y ansiolíticos.
- Salud emocional: estrés, ansiedad, depresión, cansancio crónico.
- La relación: conflictos no resueltos, rutina, falta de intimidad emocional.
- Otras disfunciones: dolor, dificultad para el orgasmo o problemas de erección pueden "apagar" el deseo.
Nuestro enfoque
Evaluamos la parte biológica (incluyendo hormonas y medicamentos), la psicológica y la relacional. Con esa información construimos un plan que puede incluir ajustes médicos, terapia sexual individual o en pareja y herramientas prácticas para reconectar con el deseo.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que el deseo disminuya con los años de relación?
Es muy común que el deseo cambie con el tiempo. No significa que algo esté "roto"; muchas veces el deseo se puede trabajar y recuperar con las herramientas adecuadas.
¿El bajo deseo tiene que ver con las hormonas?
A veces sí, pero no siempre. Por eso se hace una evaluación integral antes de pedir exámenes o iniciar cualquier tratamiento hormonal.
¿Atienden tanto a hombres como a mujeres?
Sí. Las alteraciones del deseo afectan a personas de todos los géneros y orientaciones.